Siempre que llegamos a un lugar donde no planeábamos estar, tenemos la tendencia a preguntarnos: “¿Qué me ha traído hasta aquí?”, “¿Y ahora que puedo hacer?”.Estas preguntas, aunque parecen simples, implican un ejercicio de introspección y reflexión para contestarlas con la debida precisión, Y este proceso, no suele resultarnos fácil.
Supongo que siempre he tenido vocación de comunicador y, por qué no decirlo, también un poco de showman y con esa tendencia, no se puede dejar escapar una ocasión como ésta. La oportunidad de trasmitir tu conocimiento, explicado y tratado a tu manera en una comunicación directa con el receptor, es demasiado tentadora como para dejarla escapar así como así.
No voy a mentir, lo cierto es que en mi hoja de ruta no aparecía “lallavedelmundo” pero no he podido evitar hacer una parada. A partir de aquí, sólo queda disfrutar, enseñar y aprender a partes iguales, preocuparme por lo que os preocupa, interesarme por lo que os interesa y en definitiva, contribuir para que esta llave que una vez encontré, consiga abrir más puertas cada vez.
En definitiva, podemos considerar cada proceso como un viaje, y en ese periplo a veces, se hacen paradas que no aparecen en la hoja de ruta. Y cuando eso pasa, lo mejor que puedes hacer es disfrutar de lo que te encuentras allí. Siempre se puede aprender algo.
A veces desviarse del camino establecido puede llevarnos a nuevos caminos que explorar y a nuevas aventuras que vivir. ¿Quién podría resistirse a eso?
Imagen 1. Autor: Desconocido. Tomada prestada de fuente.
Contenidos registrados excepto elementos prestados de terceros. Todos los derechos reservados.
© lallavedelmundo.com 2013












